26/7/10

La mas notoria cualidad del hombre yace en un simple factor, el mismo que lo designa como tal, es esa misma esencia que nos hace como somos, es esa ímpetu de no parar, de no saber como parar, y que nos embriaga el solo hecho de ver pasar copa tras copa, y ser un fiel oyente de la acústica melodía que entona la desatada furia con la que apoyamos el cristal de la misma sobre esa desolada, solitaria, sobre esa vieja barra, esa que desde siempre estuvo ahí, pero solo tuvo una posibilidad de poseernos, de engañarnos, de crear una hábil ilusión que nos arrastre a ella, debo acotar que el aroma de ese dulce licor que Yace sereno y tranquilo trabaja por si mismo, y hace muy difícil evadirlo, yo a decir verdad no conocí a nadie capaz de hacerlo, pero el verdadero axioma de de este aun inconcluso paradigma se presentara justo en la milésima de segundo que este alcance nuestros labios y desquiciado embeba suavemente el resto de nuestra boca, sintiendo que cada trago dura mil años, donde el tiempo es cómplice del engaño y simula detenerse, donde cada gota parece inacabable y cada botella indisoluble, donde nuestros sentidos se frenan por completo solo para admirar como ese licor tan dulce, tan sincero, tan especial se vuelve parte de nosotros mismos, y parecen incontables las copas que resuenan y resuenas sobre el viejo tablón,... como nuestra sonrisa es cada vez mas aguda y nuestros ojos al tinte de la luna brillan , como es que ese néctar nos embriaga, nos entusiasma nos protege y promete cosas que quizás jamás cumpla, pero que mas... si es este que con cada sorbo nos llena mas de esa feria de hermosas y vertiginosos pensamientos y se ha vuelto el combustible de las pequeñas mariposas que revolotean tan felices, tan naturales... tan ebrias, ¿y como hacer para dejar de consumir ese fino licor que ya es el centro de mi vida, como podré dejarlo, como podré hacer para reencontrarme en la realidad y no levantar la próxima copa que aparezca sobre la barra?... quizás cuando la noche termine, claro… quizás lo que simulo ser un año solo es una noche en el mundo real, disculpen mis líneas pero ya no se de que se trata esto, solo que se que todos los momentos buenos portan uno malo que generalmente se potencia ante el primero, por lo que asumo que luego de esto me azotara una cruel resaca, donde su dolor talvez me haga fruncir los dientes, donde su mareo me aleje de la realidad y no logre enfocar un punto fijo en el horizonte o peor aun, ni siquiera mi vida, pero igual me encuentro muy tranquilo me encuentro mas sabio talvez sea esa la palabra o menos ingenuo , no lo se , y tampoco se que será de mi si este dulce y fino licor vuelve a toparse con migo, no se si seré débil o que, pero si hay algo de lo que si estoy seguro, es de las palabras que entre borracheras una vez un hombre entono, “nos hay resaca que dure mil años, y esta … ya esta por terminar “

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